Marqués, reina, barbero y pintores: elenco inesperado
Lo que te decía: por aquí no solo han pastado vacas.
El marqués de Santillana, Íñigo López de Mendoza, no debía de ser mucho de quedarse en su villa medieval amurallada, el precioso Buitrago del Lozoya, porque en los versos de sus serranillas aparecen Loçoyuela (Lozoyuela) o Loçoya (Lozoya), pueblos serranos que hoy siguen por aquí tan presentes.
La historia de esta zona se pone aún más novelesca con Juana de Castilla “la Beltraneja”, protagonista de una de las guerras de sucesión más sonadas del siglo XV. (No, no era Juana “la Loca”, pero el culebrón tampoco se queda corto).
Si pasamos siglos y nos centramos en el XX, destaca la figura de un barbero —sí, lo que lees—: se llama Eugenio Arias, nació en Buitrago y era amigo íntimo de Pablo Picasso. Arias donó a su pueblo los dibujos, cerámicas y pequeños tesoros que el pintor le regaló y así nació el Museo Picasso – Colección Eugenio Arias.
En un lugar más recóndito de la Sierra del Rincón, en La Puebla de la Sierra, el pintor y escultor Federico Eguía se atrevió a unir arte y naturaleza para crear el Valle de los Sueños, un auténtico museo al aire libre. También en este pueblo se encuentra el Museo de Dibujo y Obra Gráfica, que expone obras de Pablo Picasso, Eduardo Chillida, Antonio López, Antoni Tàpies o Miquel Barceló, además de numerosas obras de arte contemporáneo japonés.
La Sierra Norte de Madrid no va a dejar de sorprenderte.